LA DERROTA PUEDE SER EL DETONANTE
Mario Silva20/06/2026"Es indiscutible que una revolución es imposible sin una situación revolucionaria; además, no toda situación revolucionaria conduce a la revolución. ¿Cuáles son, en general, los síntomas de una situación revolucionaria? Ciertamente, no nos equivocaremos si indicamos los tres síntomas principales siguientes:
1° Cuando es imposible para las clases dominantes mantener su dominio sin ningún cambio; cuando hay una crisis, de una forma u otra, entre las "clases superiores", una crisis en la política de la clase dominante, que conduce a una fisura a través de la cual estallan el descontento y la indignación de las clases oprimidas. Para que se produzca una revolución, normalmente no basta con que "las clases bajas no quieran" vivir a la vieja usanza; también es necesario que "las clases altas no puedan" vivir a la vieja usanza.
2° Cuando el sufrimiento y las carencias de las clases oprimidas se han agudizado más de lo habitual.
3° Cuando, como consecuencia de las causas anteriores, se produce un aumento considerable de la actividad de las masas, que se dejan robar sin rechistar en "tiempos de paz", pero que, en tiempos turbulentos, se ven arrastradas tanto por todas las circunstancias de la crisis como por las propias "clases superiores" a una acción histórica independiente.
Sin estos cambios objetivos, que son independientes de la voluntad, no sólo de los grupos y partidos individuales, sino incluso de las clases individuales, una revolución, por regla general, es imposible. El conjunto de todos estos cambios objetivos se llama situación revolucionaria.
Sin estos cambios objetivos, que son independientes de la voluntad, no sólo de los grupos y partidos individuales, sino incluso de las clases individuales, una revolución, como regla general, es imposible. El conjunto de todos estos cambios objetivos se llama situación revolucionaria."
Lenin, Colapso de la II Internacional
Recordé recientemente sobre la capacidad de observación, estudio y análisis que tiene el imperialismo para debilitar a los movimientos revolucionarios y con eso no estoy inventando el agua tibia, es una realidad brutal que, a pesar de tener nosotros conocimiento de esas herramientas, no tengamos la capacidad para responder eficazmente y desarticularlas.
La ecuación es vulgar y simple:
Primero, captación de cuadros que graviten alrededor del poder, que tengan la posibilidad de influir en decisiones trascendentales y recluten a su vez a otros que -previamente estudiados por el imperialismo-, manifiesten dudas o debilidades pequeño burguesas a lo interno (en cuanto a los objetivos del proceso revolucionario, sobre todo en lo económico), sin dejar de tener un discurso incendiario antiimperialista en teoría, pero inocuo en la práctica.
Segundo, la construcción del enemigo desde el imperialismo. Esto es vital para crear el caldo de cultivo propicio que genere las condiciones autodestructivas que están en proceso internamente. La aplicación de medidas unilaterales coercitivas, bloqueos de cuentas y espacios del mercado dominante que ejerce impunemente desde el imperialismo, afectarán a los pueblos, pero no a quienes están en el poder. El estado burgués y sus privilegios, producto de la ralentización de los objetivos revolucionarios, van a reproducir la corrupción y el clientelismo de manera acelerada, porque no basta con “momentos preclaros y buenas intenciones para combatir la corrupción que el mismo poder ha facilitado”, el poder no puede combatirse a sí mismo, porque nunca creyó en la concreción de una vía revolucionaria hacia el socialismo. De allí que sólo será un discurso vacío apuntalado por la propaganda y el panfleto que a diario propaga la infalibilidad revolucionaria.
Tercero, el proceso de deconstrucción y retroceso, por las buenas o por las malas, negociadas o impuestas, del proceso revolucionario. Este proceso no es simple, pues requiere y depende de una incubación sistemática, que a su vez se acelerará en el momento de mayor debilidad del proceso revolucionario y del deterioro que exista en la dirigencia. Si sumamos grandes movilizaciones de las masas, discursos antiimperialistas y panfletos patrioteros dirigidos a crear una narrativa de invencibilidad, lealtad absoluta y fe ciega en los líderes, obtienes una paradoja interesante digna de estudiar, pues al aplicarse medidas que conduzcan hacia el capitalismo en su forma más cruda y neoliberal, el shock inicial que causa una vuelta de hoja, jugará a favor del reformismo y el tiempo le va a favorecer. Esta tarea divide a las masas, divide a los voceros, que se encontrarán a unos defendiendo y justificando las políticas capitalistas, a otros dudando sobre ellas y dando recomendaciones que se estrellarán en el vacío y a unos pocos combatiéndolas. Estos últimos, de seguro y planificadamente, serán descalificados y borrados del escenario a como de lugar. Lo peor es que, como dice una estrofa de Silvio Rodríguez, “lo malo se aprende en un minuto y lo bueno nos cuesta la vida”. Yo agregaría que no es muy difícil salir del marasmo que construyeron para entregarnos.
Aquí es donde sería bueno acudir a un clásico documento de Lenin, “Acerca de la derrota del gobierno propio en la guerra imperialista”:
chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://www.ediciones-mnemosyne.es/wp-content/uploads/2022/06/Lenin-Acerca-de-la-derrota-del-gobierno-propio-en-la-guerra-imperialista.pdf
Corto y difícil documento que confronta algunos de los dogmas que nos acompañan y no evitamos cuestionar. En consecuencia, mientras más tardemos en entender lo que se nos viene encima, más difícil será rescatar lo poco o nada que quede del país y de los efectos que tengan en el pueblo.
La creación de un partido que tenga una vanguardia destinada a velar por los intereses de la Revolución y su pueblo, está obligada vigilar las actuaciones de quienes fueron electos para ser voceros -repito VOCEROS-, y de corregir las desviaciones que se presenten, sea quienes sean aquellos que incurran en actos pequeño burgueses, deshonestos y reñidos con la voluntad popular.
Desde su fundación, un partido de masas poderoso, debería preservar esa actitud de combate permanente. Pero, también es cierto, que el partido -muchas veces en condiciones de asedio-, debe aglutinar las fuerzas para responder ante la agresión y esto presenta un problema de percepción que se convierte en un hábito que pretende ser inalterable y obedece a la jerarquización y burocratización de los liderazgos en todas las instancias.
De allí que levantar la mano para la aprobación de cualquier ley, reforma, enmienda o artículo, sin pasar por el escrutinio popular, obedezca a los intereses de la clase dominante, porque se ha instalado en la percepción del pueblo que esas decisiones van a favorecerlos y se produce la solidaridad automática que tanto daño le ha hecho a los procesos revolucionarios en América Latina y el mundo, sobre todo en aquellos procesos que pretenden negociar su permanencia con el permiso del imperialismo.
En Cuba, y me permito hacer algunas observaciones porque crecí teniendo de ejemplo a la Cuba revolucionaria, se acaba de aprobar un paquete de reformas económicas estructurales que, al menos, entran en contradicción con los fundamentos revolucionarios que la hacían un bastión de resistencia en el mundo. No más pueden leer en detalle estas reformas en el diario Gramma y se puede deducir el giro a que conducen estas reformas:
https://www.granma.cu/cuba/2026-06-18/comenzo-la-tercera-sesion-extraordinaria-de-la-asamblea-nacional-del-poder-popular
No puedo y tampoco quiero hacer ninguna hipótesis respecto al peligro que corre la Revolución Cubana con estas reformas. Lo que sí es un hecho concreto, es que existe un enorme parecido con la Perestroika que inició en 1985 Mijail Gorbachov -que fue una larga incubación de un sector en el seno de la dirección de la URSS-, que fue el detonante de la caída del Bloque Soviético, que vendió a precios risibles activos y fábricas de la URSS y que provocó una hiperinflación, desindustrialización y el surgimiento de un pequeño grupo de oligarcas que acapararon la riqueza nacional en 1995, que liberaron los precios golpeando la capacidad de ahorro del pueblo ruso y redujo el Producto Interno Bruto (PIB) en un 40% en pocos meses. Y estoy citando unos pocos datos de los muchos que afectaron al pueblo Ruso. ¿Qué pasará con la economía y cómo le afectará al pueblo cubano? No lo sé, pero mucho me temo que no será nada bueno.
Hagamos una pregunta que tiene un significado importante: ¿Por qué Cuba? Cuba no tiene riquezas que pueda necesitar el imperialismo, Cuba no implica para nada una amenaza para los EEUU. Entonces, ¿Por qué Cuba?
Cuba es un trofeo necesario para el ánimo de un pueblo, el estadounidense, que ha sido formado en la burbuja del Destino Manifiesto y un anticomunismo visceral e irracional. Ahora que el poder detrás de bastidores, se muestra débil ante las potencias emergentes -Rusia y China-, más las derrotas en Afganistán y recién frente a Irán, necesitaba trofeos que exhibir. Venezuela y Cuba le calzan como anillo al dedo y, desde ya, que pongan sus barbas en remojo los sandinistas, pues el imperialismo no quiere rastros de ninguna revolución por más neoliberal que se comporte.
EEUU nos veía como patio trasero al que podía acudir con alguna que otra operación de intervención, invasión o plan Cóndor que obedeciera a sus exterminios planificados y ejecutados por sus lacayos. Pero, su atención estaba en mantener su hegemonía y ejercer su rol como policía mundial, en base a una economía especulativa, desindustrializándose por las migraciones de las transnacionales y sustentada en un papel que dejó de tener valor.
Rusia y sobre todo China, se prepararon a la sombra de ese desastre financiero gringo. Planificaron su economía -¡capitalismo puro!-, esperaron su momento (BRICS, condiciones de préstamos e inversiones a países de todo signo político en condiciones favorables, entre otros) y subieron a un nivel muy superior -se habla de 10 años por encima de EEUU-, las nuevas tecnologías.
En Rusia, se mantiene el respaldo de una oligarquía domesticada por el poder, pues se dedicó a hacer dinero, mientras Putin se dedicaba a preparar el escenario político. Ojo, esto no es un secreto, fue una declaración pública de Putin, donde textualmente le dijo al poder económico: “Ustedes dedíquense a hacer dinero y nosotros a hacer política”. Además, y Putin en eso ha sido muy inteligente, se sigue manteniendo la simbología comunista a la que le agregaron la “gloria” del zarismo con un acompañamiento acentuado de la iglesia ortodoxa. Sin embargo, también es verdad que queda en el pueblo ruso ese orgullo por las victorias obtenidas en lo social, en lo económico y militar por la URSS.
En China -capitalismo puro también-, la economía siguió siendo planificada y el Estado controla las operaciones comerciales que, desde el sector privado interno trabajan, como de las transnacionales a las que delimitó en las Zonas Económicas Especiales (ZEE), a excepción de algunos acuerdos que se tengan con otros países fuera de las ZEE. La Ruta de la Seda y los BRICS son su mejor apuesta para combatir y dominar al FMI, el BM y el viejo sistema económico que aún tiene poder, pero no gobierna todas las transacciones económicas mundiales.
No soy un experto en materia económica y mucho me temo que tendré algunos errores en cuanto a las dos caracterizaciones que hice arriba. Pero, en resumen, es Capitalismo versus Capitalismo. Es el Capitalismo mutando de nuevo, ahora en su Fase Superior, el Imperialismo y la consiguiente guerra interimperialista en la que, desafortunadamente, nuestros países serán sus campos de batalla.
Y aquí me veo obligado a hacer unas observaciones, sobre todo para aquellos que estaban y están esperando que Rusia y China nos vengan a hacer el favor.
Yo no quiero ser aguafiestas, pero las declaraciones y comunicados a favor de los países agredidos, pudieran tener buenas intenciones, de hecho pudieran servir para retrasar o crear mesas de negociaciones entre las potencias, nunca con los países agredidos como interlocutores. Sin embargo, no podemos olvidar ni pasar por alto que existe un globo terráqueo dividido en parcelas o hemisferios de influencias geoestratégicas y eso origina planes estratégicos para las potencias que están jugando en el tablero de profesionales no aptos para quienes no tienen ni siquiera el poder real de manejar sus riquezas naturales, energéticas, minerales, entre otras.
Nosotros hoy, a sabiendas de la importancia energética y de recursos minerales que tenemos y teniendo en cuenta el escenario de peligro y asedio que teníamos frente a nuestros límites marítimos en el Mar Caribe, no sabemos y quizás no lo sabremos nunca, qué se habló en Alaska en la cumbre Trump-Putin en agosto de 2025. Cuatro meses después, fuimos atacados y secuestraron a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores. Es una duda que tenemos y tenemos derecho a ponerla sobre la mesa.
Hay una situación nueva muy complicada. Pero por análisis de los procesos históricos, los pueblos van a responder. Culmino con una cita de Lenin:
«En cada país, la lucha contra el Gobierno propio que sostiene la guerra imperialista no debe detenerse ante la posibilidad de la derrota de dicho país como resultado de la agitación revolucionaria. La derrota del ejército gubernamental debilita a ese Gobierno, contribuye a la liberación de las nacionalidades que oprime y facilita la guerra civil contra las clases gobernantes.»
La Hojilla Bolivariana